Consejos para salir de deudas y restaurar tu negocio
Hoy te comparto 10 consejos que puedes comenzar a practicar hoy mismo para salir de deudas y restaurar tu negocio.
En la primera parte de este artículo hablamos de que las deudas no son el fin de tu negocio y expuse dos ejemplos importantes acerca de cómo empresarios famosos han actuado en momentos de crisis en sus negocios. Ellos son Donald Trump y Robert Kiyosaki.
Dice un viejo refrán que la mitad de la solución del problema, es justamente reconocer el problema. Y en el tema de las deudas, esto es fundamental.
¿ Qué es lo que te ha llevado a ti y a tu negocio a la situación en la que estás ?
Las razones por la que muchos negocios llegan a estar en dificultades económicas al punto de estar en riesgo de quebrar pueden ser variadas:
- Cambios en condiciones del mercado
- Situaciones de crisis global que afecten directamente tu negocio
- Decisiones políticas variables como: condiciones fiscales o políticas de importación y exportación
- Delincuencia
- Perdida de clientes importantes
- Mala administración de los recursos financieros
- Negligencia
Cualesquiera que sean las razones, debes estar claro que librarse de las deudas puede tomar tiempo, y entre más tiempo dejes pasar para comenzar a actuar los efectos pueden ser peores. Así que te recomiendo, después de terminar de leer este artículo, tomar lápiz y papel y comenzar a tomar algunas decisiones importantes para salir de deudas:
- Debes identificar cuáles son realmente las causas que están afectando a tu negocio. Identifícalas y determina hasta donde tienes posibilidades de contrarrestar sus efectos. Si las causas son externas, entonces infórmate lo suficiente para determinar las acciones a tomar y si las causas son internas, deberás tomar decisiones en bien de cortar de raíz la fuente del problema
- Analiza inmediatamente y a conciencia tu presupuesto mensual. Identifica los gastos fijos mensuales que sean totalmente imprescindibles y elimina los demás. Identifica los gastos variables y asegúrate de recordar inmediatamente todo gasto innecesario. Esto te dejara inmediatamente margen para deshaogar algunos pagos con acreedores.
- Elabora una radiografía de tus deudas (pasivos). Este es un resumen completo de todas las deudas que tienes actualmente. Asegúrate de incluir todos lo que debes. No te engañes a ti mismo pretendiendo ocultar "pequeñas deudas". Entre más claro seas, mejores decisiones podrás tomar. Incluye en esta radiografía: Deudas a proveedores, tarjetas de crédito, prestamos que hayas realizado a familiares o terceros, abonos que realizas mensualmente por adquisición de bienes, etc. Y una vez que lo tengas, súmalo y saca un total. Este será tu estado pasivo real y es mejor tenerlo muy claro desde este momento, para proyectar un plan realista.
- Negocia con tus acreedores. Uno de los pasos más importantes en bien de salir de tus deudas es la negociación. La presión de los acreedores suele ser muy fuerte especialmente cuando no reciben un centavo de tu parte. Sin embargo, te sorprenderás cuan dispuestos estarán muchos de ellos (especialmente los más grandes) a reacondicionar tu deuda si te acercas abiertamente a negociar y solicitar una ayuda con los pagos. Desde luego, siempre que te comprometas y cumplas. Una alternativa adicional es proponerles pagos parciales con producto o servicios lo cual les representa una buena alternativa a cambio de no recuperar su capital.
- No intentes saldar una deuda con otra. Otro error común que cometemos cuando tenemos tanta presión es pretender pagar deudas haciendo préstamos o utilizando tarjetas de crédito. Esta es una tentación demasiado frecuente que debemos evitar a toda costa. Si tu tarjeta de crédito te esta creando problemas, talvez sea tiempo de que la cortes en pedacitos y la coloques donde no cause más problemas. Desde luego, esto requiere mucho valor y verdaderos deseos de salir.
- Recorta inmediatamente los gastos hormiga. Este punto esta directamente relacionado con el punto No. 2, pero lo menciono separadamente a fin de resaltar lo importante de recortar con firmeza todos aquellos pequeños gastos que apenas se notan pero que en conjunto consumen una cantidad muy grande de efectivo valioso para pagos. Comidas innecesarias, gasolina para viajes que se pueden omitir, gastos telefónicos, Internet, pagos de servicios extraordinarios, uso inadecuado de recursos valiosos en la empresa, papel y hasta tintas, por mencionar solamente algunos, son gastos hormiga que pueden estar comiéndose tu negocio y que puedes recortar hoy mismo.
- Evalúa y ajusta tu nómina. Lamentablemente en tiempos difíciles, es conveniente y urgente revisar la nómina. Desde luego, prescindir de personal valioso no es lo que todos quisiéramos, pero es una de las medidas obligadas cuando la sobrevivencia de la compañía lo pide a gritos. Analiza los puestos y procura una redistribución inteligente del trabajo de tal manera que puedas seguir haciendo lo mismo con menos personal. Asegúrate de explicarles claramente las razones que te mueven a tomar tan drástica decisión y con gratitud y una buena carta de recomendación reduce tu personal al mínimo necesario. ¿Y el pasivo laboral? En la mayoría de los casos, podrás también negociar algún plan de pagos a efecto de cumplir con esta responsabilidad sin tener que disponer de ello en un solo pago (aunque debe estar preparado porque habrá excepciones).
- No prometas algo que no puedes cumplir. El problema cuando queremos desesperadamente salir de deudas es que nos comprometemos (equivocadamente) con nuestros acreedores a cumplir en cierta fecha o con ciertas cantidades, sabiendo muchas veces que no podremos pagar en dichas condiciones. Ese es un mal hábito que debe cesar para evitar perder aún mas la credibilidad.
- Vende más, gasta menos. La optimización de recursos debería ser un hábito constante. Pero para salir de deudas, es un hábito obligatorio. Si no tienes suficientes vendedores, deja el escritorio y sal a la calle a conseguir más ventas, más clientes, más negocios. Recuerda que la comodidad es enemigo de los negocios exitosos.
- Si es necesario, cambia de rumbo. Finalmente debes estar preparado aún para cambiar el rumbo de tu empresa. Si las condiciones actuales de tu negocio han variado, si tu mercado cambio, si las posibilidades de continuar operando saludablemente son lejanas, entonces debes estar dispuesto a considerar un cambio de dirección. Ya sea que consideres otra línea de productos, otra clase de negocio o bien una empresa nueva, esto es totalmente válido y aceptable. Simplemente asegúrate de cumplir con tus compromisos y entonces tomate tiempo para plenar y dar el paso de hacer los cambios que consideres convenientes en tu negocio.
Respecto al fracaso, no te preocupes. El fracaso solamente es parte del pensum en la carrera del éxito.
Ya sabes que tus comentarios son bienvenidos y seguramente tu experiencia ayudará a otros.
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6 comentarios:
me encanto este blog, tiene todo de razon muchas veces no queremos darnos cuenta que estamos vendiendo menos y seguimos gastando igual, ahi es donde comienza hacerse el negocio cada vez menos productivo gracias por este comentario ya que yo me encuentro en esta situacion y por la comodidad, no lo habia entendido, ahora ya me callo el veinte att. enrique hdez. v.
Estimadísimo Sr. Amaya, pues una vez más has dado en el clavo. Particularmente mi negocio se vio afectado por los factores que mencionas:
Cambios en condiciones del mercado. Un producto que era exclusivo de unos cuantos y el cual podíamos vender a mayoristas ahora ya no es tal porque los productores olvidaron años de lealtad y lo venden directamente a esos mayoristas, los cuales han abaratado el mercado.
Situaciones de crisis global que afecten directamente tu negocio: Obviamente la reciente crisis mundial, y, al decir de muchos expertos, las malas decisiones que se tomaron para encararla, hizo que la gente en México no tuviera nunca dinero, que los proveedores endurecieran los plazos y términos para un crédito, entre otras cosas.
Decisiones políticas variables como: condiciones fiscales o políticas de importación y exportación: En México pagamos un impuesto al 3% de todo el efectivo que depositamos en una institución bancaria. Nuestra utilidad bruta a veces no llega ni al 2%. Esto es para los que manejamos víveres y perecederos. Esas son las ganancias debido a los altísimos volúmenes de venta. Aunque el importe de ese impuesto es acreditable contra todos los demás y posteriormente reembolsable, hay que esperar por lo menos 18 meses para ver tus utilidades en el bolsillo. Es como entrar a trabajar en enero de 2010 y esperar a que te paguen tu primera quincena en agosto de 2011.
Delincuencia: México es uno de los países más violentos y peligrosos del mundo para emprender. Las tasas de secuestro, extorsión, robo a negocio, robo de mercancías y vehículos, sólo por mencionar los delitos más comunes, son altísimas. Todo ello propiciado por la impunidad.
Perdida de clientes importantes: Como decía, nuestros principales clientes ya fueron copados por los productores, de manera que sólo somos observadores. Los pocos clientes grandes que quedan nos los peleamos a muerte. Los márgenes de utilidad son reducidos al mínimo pues ellos no gastan en distribución, sólo en puntos de venta pues, a diferencia de nosotros, no es su principal producto de venta, sólo un producto "gancho".
Francamente no creo haber sido negligente ni mal planeador, sencillamente las cosas se acomodaron para echar por tierra 12 años al frente de este negocio y sí, es muy doloroso. Somos muchos colegas los que estamos en esta situación. Por cierto, yo (por poco tiempo más) distribuyo huevo a "detalle", es decir, a tienditas, mercados, cremerías, panaderías, etc., etc.
Un saludo muy especial.
Enrique, aprecio tu comentario y la sinceridad que demuestras. Definitivamente visualizarlo es un gran paso, estoy seguro que las cosas marcharán mucho mejor en adelante. Te deseo el mejor de los éxitos en tu negocio.
Hola Setzer, como bien lo describes, las circunstancias externas algunas veces pueden arremeter contra nuestra empresa y seguimos luchando por salir adelante.
Si puedo darte una palabra de ánimo, estos casos son frecuentes y es cuando más se necesita tomar decisiones que nos ayuden a retomar el rumbo o bien buscar uno nuevo. La parte buena es que el Espíritu Emprendedor sigue allí, y si lograste el éxito la primera vez, lo puedes lograr de nuevo.
Te deseo lo mejor y sigue adelante!
Danny Leon Ecuador
Te agradezco bastante hoy me encuentro en el fondo pero voy a seguir intentandolo hasta llegar voy a emprender
Danny, jamás te rindas. Puedes caer 100 veces pero debes levantarte siempre.
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